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16/04 | EXCLUSIVO. EL DÍA QUE DECLARÓ EN LA FISCALÍA

Sebastián Pené contó la historia de Tamberos y cómo llegó a ser socio de Julio González

Por primera vez el actual director provincial de Minería habló del caso que le complica la vida. Lo hizo hace poco más de dos meses cuando se presentó ante el fiscal Martín Pizzolo, pero entonces la Justicia reservó el contenido de las quince carillas de su declaración -que ahora se conoce- como defensa a las imputaciones por “administración fraudulenta y falso balance”. El fiscal ya solicitó la elevación a juicio de la causa. El extracto de la declaración >>

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El caso Tamberos Unidos podría haber sido un capítulo más de la historia de las sociedades que terminan ventilándose en la Justicia, pero el pleito involucra al actual director provincial de Minería, Sebastián Pené, y eso lo pone en la escena pública.

La historia se destapó en 2007 por las denuncias públicas de uno de los socios, Julio González, y desde entonces las novedades en torno a la causa se transformaron en noticias que tuvieron diversa repercusión.

Lo último, de fines de marzo, es que el fiscal Martín Pizzolo solicitó al juez de Garantías Carlos Villamarín la elevación a juicio de la causa donde se lo imputa a Pené y a su socio Nelson Reynaldo Masson por “administración fraudulenta y falso balance”. Además, los expedientes fueron enviados a la Justicia Federal para que se investigue un presunto delito de “evasión al fisco” que complica todavía más al ex funcionario municipal.

Pero antes, el 11 de febrero, Pené había aceptado prestar declaración ante el fiscal Pizzolo, quien lo indagó durante más de tres horas. Ese día, por primera vez, contó con detalles, entre muchos datos, cómo conoció a Julio González y la historia de Tamberos, donde ambos eran socios.

Desde el ámbito judicial se reservó el contenido de las quince carillas que llevó la declaración de Pené como defensa a las imputaciones que se le hicieron. Poco más de dos meses después se dio a conocer el interrogatorio.

Tamberos, según Pené

A las 11:43 del día 11 de febrero de 2010, en la Fiscalía de Olavarría, Sebastián Pené (41) se constituyó ante el fiscal a cargo de UFIJ 5, Martín Javier Pizzolo.

El fiscal procedió al interrogatorio de identificación y le hizo saber a Pené las pruebas existentes en su contra y los hechos que se le imputan. Interrogado sobre si deseaba prestar declaración, el funcionario provincial manifestó que sí.

A continuación se publica el extracto de quince carillas (textual):

“La historia de esta sociedad nace en el año 2001/2002, y no recuerdo si fue por una ordenanza municipal o por un decreto que se autorizaba la venta de leche cruda. Que estando las empresas y los productos lecheros atravesando una crisis de precios muy profunda, en la cual estaban sucumbiendo muchas empresas, se comenzó con la venta de leche cruda en pequeña escala para mejorar el valor de la producción y atender a su vez una demanda social de posibilidades de acceso a los alimentos.

“En realidad antes de esto para hacer un marco de situación, yo tenía por la misma fecha, trabajaba en el campo y tenía un auto que era Chevrolet Corsa y andaba buscando una camioneta usada para el trabajo. Que así lo conozco a González que tenía una camioneta Ford F -100 para vender, la que estaba a la venta en la casa de él, sita en la calle Alberdi entre Del Valle y Vélez Sarfield, y lo conozco a él mediante este negocio de cambiar vehículos.

“Que no nos poníamos de acuerdo con el precio y González empezó a ir a mi casa frecuentemente para cerrar el negocio de la camioneta. En una ocasión, ya llegaba a mi casa desde el campo, y bajaba un bidón de leche para consumo en mi casa y él me pidió que si le daba un poco de leche, porque me contó que estaba separado y que su hijo iba ese fin de semana a su casa, y que no tenía un peso y que si le daba leche para darle el desayuno a su hijo. Que le di creo que dos litros de leche y como a la semana volvió a mi casa con el tema del negocio del vehículo y me hizo comentarios “elogiosos” de la leche, tales como que la tenía en la heladera desde que yo se la había dado y que no se había cortado, que era muy buena. Que me pregunto porque no vendía leche en la calle ya que había un permiso municipal para hacerlo. Le conteste que para mi era difícil porque yo trabajaba en el campo y no tenía medios para hacerlo, entonces el me propuso que trajera la leche y él la vendería. Que ahí también tome mas contactos con Nelson Masson, que también vendía leche en la calle y que de vez en cuando le llevaba leche a la casa de González para repartir por si había clientes que no nos alcanzaba.





“De esa venta que era básicamente de almacenes, empezaron a preguntar si no había quesos, manteca, crema y demás cuestiones que consumen los almacenes y había una fábrica de muzzarela cerrada en el parque industrial, que era una empresa de Bs. As., en donde en algún momento el tambo de mi familia le había entregado leche, y que había pasado por varias manos después, pero que nunca había prosperado como negocio.

“Tomamos contacto con el dueño ya por el 2002 aproximadamente y el dueño había tenido un problema de salud o de algún hecho de inseguridad y se la quería sacar de encima a la fábrica, con lo cual nos hizo una oferta de vendernos el inmueble de manera financiada cómodamente para poder comprarla. Con la poca leche que teníamos en ese momento no era viable desarrollar ese negocio y yo armé una reunión con varios tamberos de Olavarría proponiendo de integrar una sociedad en la que elaboraríamos la leche los propios productores para darle valor agregado, y de esa reunión aceptaron integrarse en el proyecto los tambos de Tasso, Lanceta y Masson.

Que decidimos conformar una S.R.L., en la que González y yo como titulares del boleto de compra venta original de Bs. As., le vendíamos el inmueble a Tamberos Unidos de Olavarría y todos aportábamos el porcentaje de la venta del inmueble como integración de capital, de manera tal, que los nuevos ingresantes tenían el 50,5 porciento de las partes y González y yo el 24,5 por ciento cada uno. Los tamberos nos pagaban a nosotros nuestra parte y Tamberos Unidos de Olavarría asumía la deuda de la financiación de la obligación con el titular original de la planta, que era el Sr. Rodolfo López. Que así empezamos a trabajar, se firmó un convenio de comercialización exclusiva con Gonzalez, en el cual él se ocupaba de la parte comercial, y él era el comercializador exclusivo de la fábrica durante 99 años en toda la república. Esto era porque él tenía una habilidad comercial, y además porque no aportaba leche, porque no era tambero.

“Que quiero aclarar que González, previo a la firma del contrato con los demás tamberos, y una vez que estos habían retirado la leche de las industrias a las que remitían hasta el momento, condicionó la firma del contrato de compra – venta y constitución de la sociedad a la obtención para sí, de un contrato de comercialización exclusiva por 99 años para todo el país.

“Que comenzamos a trabajar y ya a los dos meses comenzaron a haber algunos problemas porque Gonzalez llegaba a la planta a buscar mercadería cerca del mediodía, tipo 11 de la mañana, salía a repartir en su auto y después se llevaba los productos a su casa para seguir repartiendo a la tarde, entendiendo que los bajaría a los quesos en su casa y luego los seguiría repartiendo a la tarde. Que al tiempo empezó con reclamos de calidad de los productos, que los quesos no eran buenos, traía muchas devoluciones, que tenían suero, y demás cuestiones, que eran mas que aducibles a la posible falta de cadena de frío. Que los reclamos entraron en un tono ya mas que de acusación por parte de él hacia nosotros, hasta que en un momento él dijo que no vendía mas quesos y que se iba a ocupar de la distribución de la leche por una licitación en el Consejo Escolar. Así que tomamos la distribución de los quesos nosotros. Compramos un furgón asado, y luego una camioneta con caja térmica, y comenzamos a distribuir los quesos nosotros y él se quedo con la distribución de la leche en el consejo escolar. El trabajo ya no lo hacía él, empezó a mandar a un amigo de el, que se llamaba Galdurralde, que también tenía un furgón y le hacía el reparto a González.

“Que en un momento el consejo escolar nos mando una nota diciendo que los vehículos que repartían la leche en las escuelas debían estar habilitados por bromatología como transportes de sustancias alimenticias, y nosotros le trasladamos a González la inquietud tal cual y nunca nos dio una respuesta. Le mandamos un par de cartas documentos a ver si iba a equipar los vehículos o si los iba a habilitar para cumplir con lo que exigió el consejo escolar y nunca nos respondió ninguna de las cartas ni habilitó los vehículos.

Que preguntado por la fiscalía, respecto que aclare de la licitación de Consejo Escolar, refiere que: Tamberos Unidos fue quien ganó la licitación, y que González solo hacía la distribución. Que al no cumplir con la habilitación de los vehículos tal como refiera, dispusimos rescindir el contrato de comercialización exclusiva con González y continuar con el compromiso asumido en la licitación con los vehículos de la fábrica que si estaban habilitados. Esto profundizó mucho las diferencias que teníamos entre los socios con González, y nos amenazó que nos iba a llenar de juicios y que íbamos a salir en todos los diarios, salvo que le compráramos su parte en una cifra que era un disparate como de 500.000 pesos en moneda nacional, y nosotros le dijimos que por esa plata le vendíamos el 75,5 por ciento de la sociedad a lo que dijo que el no podía porque no tenía plata. Que luego de esto dijo que iba a conseguir un comprador para la fábrica. Que el siempre nos venía a proponer negocios que eran un beneficio solo para él. En un momento pretendía que nosotros le abriéramos una boca de expendio en la ciudad de Mar del Plata, para que él la atendiera desde allá y distribuyera en la zona. Luego vino con el tema del Plan Vida, que ahí andaba con un amigo de él de apellido Rodríguez, que decía que venderían un volumen de 1.200.000 litros de leche por año y que era un negocio fantástico para la empresa. Debo aclarar que la empresa no estaba preparada con equipamiento par eso, teníamos una ensachetadora sola y un pastelizador viejo que había puesto yo en la empresa con lo cual teníamos problemas muy a menudo, incluso algunos análisis de leche nos habían dado mal.





“Era un proceso en el que estábamos todos involucrados. Que aclaro que todos hacíamos todo, obvio a excepción de González. Que la oficina funcionaba en lo que era la cocina de la fábrica y ahí teníamos un pequeño laboratorio para determinar la calidad de la leche que se recibía y a su vez funcionaba como una matera. Que todos los socios pasábamos por ahí, y era el lugar de encuentro cotidiano y donde discutíamos la toma de decisiones cotidianas de la empresa.

“Paralelamente a todos estos trabajos de elaboración se hacia el trabajo de inscripción de los productos ante la provincia según lo exigía la Ley y desarrollamos todo lo que son proveedores nuestros y contratamos un técnico quesero de Mar del Plata que venía un día al mes y nos enseñaba a elaborar algún nuevo queso o a mejorar lo que estábamos haciendo. En esa oficina se hacían las facturaciones donde estaba el empleado administrativo que se apellidaba Valdez y todos los fines de mes, juntábamos todas las facturas de compra y venta y se la remitíamos al contador Schmale, que nos liquidaba el impuesto al valor agregado e ingresos brutos para presentarlo a la AFIP y Rentas, y eran los comprobantes que utilizaría para efectuar los balances.

“Que quiero dejar en claro que la empresa no tenía un software de gestión, y que las cuentas corrientes de clientes y proveedores se llevaban en la planilla de Excel por el empleado administrativo y esa información se la acompañaba también al estudio contable para la confección de los balances. Que quiero aclarar que cuando González nos amenazaba que nos iba a llenar de juicios y nos presionaba para que le compráramos las cuotas parte de él, hicimos una reunión de socios que fue transcripta en el libro de actas como todas las reuniones de socios gerentes que teníamos, en donde se decidió no ceder ante las presiones de González y seguir trabajando.

“Que cuando llega a la fecha de presentación de los balances, que se analizarían los dos ejercicios 2003/2004 (que era un ejercicio irregular porque no era un año completo) y 2004/2005, tuvimos una reunión con el contador Schmale, en donde nos dijo que el balance cerraba perfecto, es más me acuerdo una frase que me quedo que me dijo “… cerraba al centavo…”.

“Que convocamos a asamblea en donde los socios se notificaron de la fecha de asamblea firmando una planilla en la fábrica y a González lo notificamos por carta documento, pero a pesar de ello no fue a la asamblea y los balances se aprobaron por unanimidad de los socios presentes que representaban un 75,5 por ciento. Que luego fuimos a la Banca Nazionale del Laboro con los balances a ver si calificábamos para algún préstamo y ahí en el banco nos dijeron que el balance no servía para calificar crediticiamente la empresa porque no estaba auditado, y solo tenía una certificación literal del profesional interviniente, cosa que nosotros desconocíamos la diferencia entre una y otra. En ese momento el Sr. Tasso, el socio, propone que le llevemos los balances y la documentación al Estudio Cura, ya que el, los conocía porque un sobrino suyo, había sido socio de ese estudio y eran muy responsables. Le llevamos los balances y los libros y nos hizo un diagnóstico rápido del balance en el que se observó, varias cuestiones técnicas que estaban mal imputadas o no imputadas, tales como que estaba mal reflejado el capital subscrito integrado de acuerdo a lo que figuraba en el estatuto, que el balance no tenía memoria, que no coincidían las ventas y las compras reflejadas en el balance con las presentaciones que habíamos hecho ante la AFIP.

“Que nos estaban haciendo tributar ingresos brutos, cuando por la actividad industrial podíamos estar exentos de tributar impuestos. No estaban reflejadas las compras de los vehículos en el balance y tampoco por ejemplo figuraban el saldo de cuenta corriente del banco y algunas otras cuestiones. Que hicimos una nueva reunión de socios, que quedo reflejada en actas, en la que decidimos cambiar de estudio contable y darle la tarea al Estudio Cura encargándole la revisión del balance, su corrección y el informe de auditoría correspondiente, el cual se hizo rápidamente y volvió a convocar a asamblea firmando la convocatoria en la planta y a González se lo volvió a notificar por carta documento. En fecha 22 de junio de 2005, sin la presencia de González se trataron los balances auditados, el contador explico todas las diferencias y el informe de auditoria que decía “con limitaciones a su alcance”, siendo que éstas tenían que ver con que como el balance se rectificó después de la fecha de cierre, él no había podido tomar en persona el inventario físico de los bienes de cambio que era básicamente la mercadería en stock declaradas por nosotros a la fecha de cierre del ejercicio.

“Que González quedó disconforme con los trabajos de la veeduría, hasta lo fue a increpar hasta la casa al veedor oficial. Que quiero aclarar que en los meses que estuvo el veedor, es decir julio - agosto y septiembre, son los meses de mejores precios para los productos lácteos porque coinciden con la baja producción de leche de invierno que es la de menor oferta. Las inspecciones provinciales nos exigían reformas en las instalaciones para adecuarse a lo que exigen las normas y fueron cosas que con el tiempo fuimos cumpliendo, pero al no tener capacidad financiera para afrontarlo, normalmente esas inversiones se realizaban demorándole los pagos a los socios que remitían leche a la planta, como forma de poder disponer del dinero para hacer las modificaciones exigidas y hasta aportes personales de plata para poder afrontar dicha inversión.

“Salvo un año que creo fue en el 2004/2005 el resto de los años fueron malos para la lechería, no solo para la producción primaria sino también para la industria láctea, porque había control de precios por parte del gobierno y los valores estaban muy deprimidos, con lo cual no obteníamos de la fábrica resultados positivos y cada vez la duda con los socios era mas difícil de cobrar o pagar. En algún momento teníamos la esperanza que la cuestión se revirtiera y que se pudiera recuperar parte de la plata que habíamos dejado ahí.

“Que el acentuamiento del conflicto con González, que aprovechando mi condición de funcionario público que asumí en el año 2006, empezó a hacer volanteadas en la calle, pintadas en las paredes de distintos lugares tales como las casas de nosotros, en el estudio contable y del abogado de nosotros, incluso en el colegio donde van mis hijos, y después el incidente que tuve yo cuando me golpeó en la calle en la entrada de la municipalidad, mas los buenos tiempos de l industria que no llegaban nunca, hizo que los socios en una de las últimas de las asambleas, decidieran el cierre de la fábrica, a pesar de que para algunos, era un proyecto de vida y familiar. De hecho los hijos de Lanceta y Masson iban a ayudar y aprender a la fábrica en los meses de vacaciones, en vez de estar en la casa.

“Así se decidió el cierre, y en esa asamblea no estuve para no verme con González, siendo representado yo por una persona con un poder de apellido Jouanny. Asimismo se decidió alquilar o vender la fábrica y González dijo que le interesaba para explotarla el, pero solo fue una expresión porque nunca hizo oferta ni nada.





“Que preguntado por la fiscalía, respecto que aclare la fecha de cierre de la fábrica, refiere que: el cierre de la fábrica se decide en la asamblea de fecha 29 de agosto de 2008. – Asimismo deseo aclarar que previo al cierre, una de las cuestiones que se hablaron fue el continuo hostigamiento de González a los clientes que complicaban el normal desarrollo de la actividad comercial.

”Que preguntado por la Fiscalía, respecto que aclare la cantidad de empleados que tenía la fábrica, refiere que: entre nosotros y los que había afuera éramos siete u ocho personas.

“Que preguntado por la Fiscalía, para que indique el aporte patrimonial que realizó para integrar la SRL y el que percibió al cierre de la fábrica refiere que: que hicimos la integración de capital según el estatuto que eran pesos 10.000, que ahí Schmale había reflejado 12.000 en forma errónea, después se reflejó como aporte de capital el valor del inmueble de acuerdo al boleto de compra venta que equivalía a 225.000 pesos, que surgían de un valor equivalente a 500.000 litros de leche por 0,45 centavos y que todos los socios aportaron el valor de la cuota, parte correspondiente al inmueble que quedo a nombre de Tamberos Unidos de Olavarría.

“Que quiero referir que el Sr. González fue el único que cobró hasta el último centavo de los compromisos asumidos con él. Que en relación al resto de los socios, dejaron de percibir saldos pendientes del pago de la leche que era lo que remitían a la empresa y en el caso mío, no cobre una plata que aporte al principio que eran 35.000 pesos y casi ningún pago correspondiente a al equipo de pasteurización que yo había aportado a la empresa y que por acta de reunión de socios se había dispuesto el pago de un alquiler mensual equivalente a mil pesos por mes retroactivo a diciembre de 2003, lo que se decidió en acta de fecha de 27 abril de 2006, donde también a partir de esa fecha se decidió pagar a los socios que trabajaban en la empresa un sueldo de 1200 a Masson, y 1000 a Lanceta y a mí.

“Que los tamberos quedaron también con mucha plata a cobrar, lo que al día de la fecha es prácticamente incobrable, y algo que quiero aclarar con la actitud de los socios, que es que los socios en ningún momento y a pesar de que son deudas casi incobrables, decidieron hacer de estas deudas un aporte de capital a la empresa, porque seguramente, una operación de este tipo iba a ser usada por González, para acusarnos de intentar diluir su participación en porcentual en la empresa.

“Que los Tamberos fueron cuidadosos en que la leche que se les pagaba a los socios remitentes, siempre estuvo un par de puntos por debajo de lo que pagaba el mercado, que si se hubiera querido producir un perjuicio al socio González que no remitía leche, se podía haber valorizado la leche algunos puntos por encima de los que pagaba el mercado en virtud de la demora de los pagos y nunca se hizo para evitar tener conflicto.

“Que preguntado por la Dra. Donatelli respecto de cómo rendía González las ventas de queso: González retiraba los quesos, los que a veces se anotaban y otras veces no, por la misma relación de confianza entre los socios al comienzo, salía a vender y nos traía las devoluciones, rendía las ventas y se le pagaban las comisiones. Se le reclamaban desde un principio las facturas de las comisiones que él cobraba, las que nunca presentó.

“Que preguntado por la Dra. Donatelli respecto de si recuerda la cantidad de clientes que tenía la empresa, a lo que refiere de: nosotros empezamos con la estrategia de intentar posicionarnos en los lugares de mayor importancia comercial a nivel local, para lo cual teníamos como clientes a todas las bocas de Supermercados Tres Estrellas, todas las bocas de comercios adheridos a Ola Red, la Cooperativa Obrera y algunos otros particulares, pero la diferencia nuestra es que atendíamos todas las bocas por separado, con lo cual teníamos mas de cuarenta comercios como clientela fija a lo que luego hacíamos los resúmenes de cuenta que habían retirado cada una de las bocas y se facturaba a las firmas mencionadas.

“Que preguntando por la Fiscalía respecto de cómo es la situación de Tamberos Unidos Olavarría SRL a la fecha, a lo que se refiere que: la fábrica esta cerrada sin actividad desde 2008 sin elaborar, y que en la actualidad se vendieron un tanque de leche que lo que se cobrase uso para pagar saldo de IVA y algunas cuentas, se vendió un camión que nos pagaron una parte y la otra no la pudimos cobrar donde se le hizo juicio a quien nos compró y que ya tiene sentencia favorable y se vendió una cámara frigorífica para pagar una deuda de IVA que hay con la AFIP y cuando la fueron a desarmar con los compradores apareció González en la fábrica y armo un escándalo que inclusive creo hizo una denuncia y los compradores no quisieron saber mas nada y se fueron.

“Hoy en día por culpa de González, se hace muy difícil vender o alquilar la fábrica porque nadie quiere tener problemas con este Sr. Que también quiero aclarar que en una reunión de socios en la planta mediante acta confeccionada al efecto, el día 2 de Septiembre de 2008, se dispuso la autorización del alquiler del inmueble, la venta de los dos vehículos de reparto de dos cámaras frigoríficas desmontables y la venta de otros bienes de uso ocioso de la empresa que no afectan el normal desenvolvimiento de la planta procesadora de leche.

“Que preguntando por la Fiscalía respecto de se sabe o le consta de la existencia de facturación a nombre de Lácteos Nuestros, a lo que refiere que: que eso era una serie de remitos internos que teníamos nosotros en la planta pero no tenían nada que ver con la facturación, ni era una empresa paralela como se quiere hacer ver. De hecho el veedor oficial, hace mención en sus informes a estos comprobantes de uso interno.

“Que no teniendo nada mas que agregar de conformidad con el artículo 314 del C.P.P se le hace saber que se le ha recibido declaración en los términos del artículo 308 del ritual bonaerense en orden al delito de “Administración fraudulenta y falso balance” de acuerdo a lo normado por los artículos 173 Inc. 7 y 300, tercer párrafo del C.P causa detenible y excarcelable, haciéndole saber las normas relativas que regulan el instituto y su tramite Arts. 169 a 196 del C.P.P no siendo para mas se da por finalizado el acto.”

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Columna de Opinion / Mauro Szeta
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